Confiesa que ha sacrificado muchas cosas por ser modelo, pero no se arrepiente. De hecho, Helen Lindes ha sabido ganarse un hueco en el panorama internacional. Ahora ha vuelto a España para empezar una nueva etapa y ha encontrado el amor junto al “hombre más guapo del mundo”, Juan García Postigo, Míster Mundo 2006. Dicen que van poco a poco, pero se les ve más que enamorados, y estas Navidades seguro que serán muy dulces para ambos.-Fuiste Miss España en 2000, ¿echas de menos aquella época?
-La verdad es que sí, fue un año mágico para mí. Pero todos evolucionamos y ahora soy muy diferente a esa chica de 18 años.
-¿Qué recuerdas de aquel año?
-Era una locura, todo el día viajando y trabajando. Le saqué mucho partido y aprendí mucho.
-¿Te volverías a presentar?
-Creo que sí, fue una experiencia que me marcó mucho para llegar a ser la persona que soy ahora.
-¿Qué le recomendarías a las chicas que se quieren presentar?
-Cuando yo me presenté tenía otra idea de lo que era y me llevé una grata sorpresa. Yo les recomendaría que vayan con ganas de comerse el mundo y que aprovechen la oportunidad para que, en el futuro, les sirva para cumplir alguno de sus sueños.
-De entre las misses de los últimos tiempos, ¿con cuál te quedarías?
-Como belleza, con mi sucesora, Lorena Van Heerde, a la que tengo mucho cariño. Pero, a lo mejor, Eva González es la que más provecho ha sacado.
-De ti se dice que eres la mejor modelo de las misses.
-Puede ser, ya antes de ser miss trabajé de modelo dos años, incluso viajé por Europa.
-Trabajas mucho en el extranjero.
-Sí, llevo cinco años fuera de España. Cuando se me terminó el contrato con la organización de Miss España decidí irme fuera para aprovechar: estuve en Australia, Europa... y luego di el salto a Estados Unidos, primero Miami y después Nueva York.
-¿Es diferente el trabajo de una modelo en el extranjero?
-Sí, porque en España yo era popular y cuando me fui al extranjero tuve que empezar desde cero y ser una más, y eso para tu propia humildad te viene muy bien; aprendes a ser muy tolerante, y cuando vuelves aprecias mucho el cariño que te da la gente.
-¿Con quién te gustaría desfilar?
-Con Valentino. Es una pena que se retire, porque es mi diseñador favorito.
-¿Has tenido que realizar sacrificios por tu profesión?
-Sí, por supuesto. He sacrificado algunos momentos con mi familia, mis estudios y mis relaciones personales, tanto con mis amigos como con mis parejas. Esta profesión conlleva mucho sacrificio y mucha soledad, pero no me arrepiento, porque he sacado lo mejor de mi carrera.
-La carrera de modelo es muy corta, ¿te has planteado el futuro?
-Estoy estudiando Publicidad y Relaciones Públicas; acabo de empezar, pero estoy encantada. Mi vida ha sufrido un cambio radical, antes sólo vivía para mi trabajo pero, desde hace unos meses, tengo todo lo que añoraba.

