viernes, 16 de mayo de 2008

Paula Echevarría la premamá con más estilo


esde que David Bustamante regresó de América, donde cosechó importantes éxitos con su último trabajo, “Al filo de la irrealidad”, apenas se ha separado de su bellísima esposa. El cántabro se ha perdido muchas semanas de embarazo de su mujer debido al trabajo, pero desea vivir estos últimos meses que les faltan hasta que venga al mundo su primera hija, a la que llamarán Daniela, al lado de Paula.

La actriz es un ejemplo de belleza y estilo, a pesar de que el embarazo ha acentuado –lógicamente– sus curvas. Paula no ha descuidado ni lo más mínimo su “look” en estos meses y en cada nueva aparición sorprende con una imagen más atractiva.
Hace unos días, la actriz y su marido acudieron al hospital madrileño Montepríncipe para una revisión rutinaria. Al parecer, la actriz se habría hecho la “prueba del azúcar”, que tienen que hacerse las embarazadas entre el quinto y el sexto mes de gestación. Paula llevaba un bonito vestido hippie –muy de moda–, holgado y fresquito.

David, gira y paternidad
Días después, la pareja viajó a Huesca, donde el cantante tenía que ultimar los detalles del calendario de su gira española, que comenzó el domingo 10 en Zaragoza. Mientras él trabajaba, ella salió a pasear con su perrito por las calles de la ciudad y también acudió a la farmacia. Muy sencilla, con vaqueros y camiseta un día y otro una camisa blanca, Paula volvió a aparecer espléndida.
David ofrecerá en total 50 conciertos por todo el país. El cantante compaginará sus últimos conciertos con las labores de padre, ya que el nacimiento de su hija, Daniela, está previsto para finales de agosto y su última actuación será el 10 de septiembre en Salamanca.

miércoles, 14 de mayo de 2008

El brasileño Fernando Meirelles abre el Festival de Cannes con una tibia 'Blindness'

El director brasileño Fernando Meirelles ha abierto la 61 edición del Festival de Cannes con 'Blindness', una nueva visión del "colapso de la civilización" que poco nuevo aporta y que ha recibido una tibia acogida en su primer pase de prensa.

El director brasileño Fernando Meirelles, acompañado por la mayor parte de los protagonistas de su película —Julianne Moore, Gael García Bernal, Alice Braga, Yusuke Iseya, Yoshino Kimura, Don McKellar (también guionista) y Danny Glover, con la única ausencia de Mark Ruffalo— , ha reconocido en la rueda de prensa que no considera su filme como "el mejor para abrir un festival".

Basada en la novela 'Ensayo de la ceguera', del Premio Nobel José Saramago, 'Blindness' es la encargada de abrir oficialmente esta noche el Festival de Cannes y lo hace con una historia mucho más explícita y menos sutil que el texto en el que está basada.

Rodada en inglés y japonés, en su mayor parte en Sao Paulo para no mostrar un perfil de ciudad reconocible, es una película que muestra hasta dónde puede llegar el ser humano en una situación extrema, algo ya explotado en muchas otras películas y que en esta ocasión no aporta nada nuevo.

Con un buen trabajo de fondo de planificación, montaje y actuación, la película se ve pero lastrada por una música poco adecuada, por una historia más previsible de lo que debería y por un guión que parece buscar una justificación moral a lo que hacen sus personajes.

El original punto de partida de la historia es el de un hombre (Yusuke Iseya) que de forma repentina y brutal pierde la visión, problema que se extiende hasta convertirse en una epidemia y que lleva a las autoridades a confinar a todos los enfermos en un hospital abandonado.

Estética futurista-catastrofista

Pero esa originalidad de la gran novela de Saramago no es explotada por Meirelles, que ha realizado un filme deudor de 'Children of men', de Alfonso Cuarón, en su estética, y que recuerda a 'Babel', de Alejandro González Iñárritu, con su mezcla de nacionalidades, razas e idiomas.

Con una estética futurista-catastrofista fruto de un buen trabajo de ambientación y decorados —alabado en la rueda de prensa por Julianne Moore que afirmó: "cuando llegamos el primer día al set de rodaje te ponías mala sólo de verlo porque habían hecho un trabajo extraordinario—, la cinta ahonda en lo peor del ser humano pero dejando un enorme resquicio a la esperanza.

Meirelles, que ya había intentado en 1998, sin éxito, conseguir los derechos de la novela —"Saramago dijo entonces que no porque el cine destruye la imaginación"— destacó las múltiples lecturas que se le podían dar a la historia: psicológica porque muestra lo primitivo del ser humano y su tendencia a lo establecido o filosófico-política por la disyuntiva entre ser ético o ser fuerte.

Al respecto, Julianne Moore, que interpreta el papel de la mujer de Mark Ruffalo y única que no pierde la visión, indicó que al preparar su personaje pensó mucho en la idea de la responsabilidad. "Para mí era muy importante hacer que el personaje traspasara la línea que diferencia la responsabilidad y la irresponsabilidad".

Para el resto de los actores la principal dificultad estuvo en interpretar a personajes ciegos. "Saltar al mundo de la ceguera fue increíblemente liberador y aterrador" al mismo tiempo, explicó García Bernal, quien aseguró que en los primeros momentos del rodaje estaba "aterrorizado".

En el mismo sentido se manifestaron Yusuke Iseya, Yoshino Kimura (que interpreta a su mujer) o la brasileña Alice Braga (en el papel de una prostituta) que señaló la dificultad de hacer de ciego "viendo pero no viendo".

Por su parte, Don McKellar, que tiene una papel secundario en la película además de ser el guionista, consideró que se trata de "un filme sobre la dignidad", sobre cómo preservarla.

'Blindness', que abrirá esta noche los desfiles en la alfombra roja para subir al Palacio de Festivales de Cannes, es la primera de las 22 películas en la competición oficial de esta edición.

sábado, 10 de mayo de 2008

La baronesa Thyssen presenta en sociedad a sus hijas adoptivas

Hasta ahora, la baronesa Thyssen había mantenido a sus hijas Carmen y Sabina, adoptadas hace casi dos años en Los Angeles, fuera de los flashes de las cámaras, bien protegidas tras las paredes de su casa en Sant Feliu de Guixols (Girona). Pero ahora Tita ha decidido que ha llegado la hora de presumir de hijas y ha concedido a '¡Hola!' una exclusiva en la que posa junto a ellas y explica, en casi veinte páginas, como vive esta experiencia como madre, pasados los 50.

"Adoptar a mis hijas fue una decisión que tomé con mi hijo Borja", señala la baronesa que define a su hijo como una persona "extremadamente generosa". Precisamente, Carmen Cervera quiere que sus hijas se parezcan a su hermano mayor y aprendan a ser "respetuosas" y que estén "llenas de buenos sentimientos y dispuestas a ayudar a quienes los necesiten". Para que aprendan estos valores la propia carmen se encarga de su educación, aunque reconoce puede que en ocasiones las consienta un poco.

De hecho hasta les ha diseñado una parte de la casa en exclusiva para ellas, a la que ha llamado 'pink hause' y que tuvo que diseñar en tiempo récord antes de viajar a Los Angeles para el nacimiento de las pequeñas, que se adelantó un mes. En su casa, las niñas tiene su zona de juegos, su habitación, su jardín, todo decorado en rosa y blanco. Este espacio creado sólo por y para ellas es como una burbuja para que vivan tranquilas y en el anonimato.

Pero Carmen no tiene miedo de que luego el desarrollo de las niñas sin relación alguna con otros bebés de su edad les pase factura cuando sean adultas. "Los pasos se irán dando a su tiempo y poco a poco", señala Tita a la revista en donde puntualiza que por ahora tienen todo lo que necesitan: "aire limpio, sol, comida sana, están bien cuidadas", pero asegura que cuando empiecen a crecer la acompañarán allá donde ella vaya, e incluso ya ha decidido que estudiarán en el mismo colegio Suizo en el que lo hizo su hijo mayor.

BORJA Y BLANCA ESTRENAN CASA

Pero no todo es para las mellizas Carmen y Sabina, Borja sigue siendo el 'niño de los ojos' de Tita y por ello le ha regalado a su primogénito una vivienda de dos plantas en primera línea de playa de la Costa Brava, y que, según publica 'Diez Minutos', está cerca de una de las residencias de la baronesa, para que así pueda disfrutar de su nieto Sacha.

Los recién casados no podrán pasar el verano en la nueva casa, ya que fue comprada cuando ya llevaba un tiempo deshabitada y necesita una gran reforma. Para arreglar todos estos asuntos, la pareja, junto al pequeño Sacha, y Carmen Cervera, se reunieron el pasado fin de semana. En dicho encuentro se pudo comprobar que la llegada del nieto de la baronesa a templado las aguas entre ella y su nuera Blanca Cuesta, con la que ahora mantiene una buena relación.